Tasas judiciales: cómo evitarlas o cómo reducir su impacto.

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Además de los beneficiarios de justicia gratuita que suponen el colectivo más importante de lo que la Ley denomina “exenciones subjetivas”, debe destacarse la exención objetiva que suponen las reclamaciones de cantidad por importe de hasta 2.000 euros.

Estas reclamaciones denominadas de escasa cuantía por normativa comunitaria suponen además desde la Ley 4/2011, la supresión del requisito de postulación hasta dicho importe sin necesidad de procurador y siendo potestativa su intervención así como la de Letrado.

En materia de las nuevas y polémicas Tasas Judiciales suponen LA EXENCIÓN en el pago de la Tasa, y “hecha la Ley hecha la trampa”, ya que en los supuestos en que se reclame una cantidad superior a los 2.000 euros, cuando resulte posible, conviene fraccionar los importes para no superar dicha cantidad y reclamarlos por separado, por ejemplo emitiendo una factura por mano de obra y otra por materiales, para no superar los 2.000 euros y reclamarlo en varios procedimientos de los denominados de “escasa cuantía”.

Se puede evitar de este modo tener que realizar y anticipar desembolsos para reclamaciones que en ocasiones resultan fallidas por la insolvencia del deudor, cuestión que la nueva Ley de Tasas Judiciales no tiene en cuenta y que implica para el acreedor además de la insatisfacción de su crédito la obligatoriedad de asumir nuevos costes y al final sufrir el riesgo de no poder cobrar ni un euro.